Uno de cada tres casos de fracaso escolar que se producen en los menores de entre de seis y doce años se debe a problemas de visión. Y el problema principal es que en muchas ocasiones son los mismos padres los que no son conscientes de las carencias visuales de los hijos.

Este incremento de datos tiene relación con la baja ratio de revisiones visuales que se realizan ya que, según los últimos estudios, en el último año dos de cada diez personas se han revisado la vista si lo comparamos con las visitas realizadas al dentista. Otro de los factores que pueden haber provocado este incremento es el uso excesivo de pantallas que obligan a los más pequeños de la casa a forzar la visión de cerca.

La mala visión de cerca es el detonante de la gran mayoría de casos de fracaso escolar atribuibles a los problemas de visión, así como de la pérdida de hábitos lectores en la infancia. Y el problema es que, según los expertos, cuesta mucho más detectarlos: “El que ve mal de lejos se queja, pero el que ve mal de cerca no”. El niño ya crece prácticamente en entornos de pantallas; juega con pantallas, usa el móvil de los padres, llega al cole y utiliza una tablet y al final su entorno visual es más próximo que lejano.

Para luchar contra la miopía, pero también contra los problemas de visión de cerca, hay que tener en cuenta varios aspectos. Desde Terapia Visual recomendamos pasar tiempo al aire libre que es un factor extraordinario para prevenir la miopía; así como ver las películas siempre que se pueda en el cine, estimular la visión periférica, evitar las pantallas a oscuras y permitir el descanso en los periodos prolongados de visión de cerca, estableciendo paradas de unos veinte segundos cada veinte minutos de trabajo para mirar de lejos.