Un buen número de pacientes se enfrentan a un dilema típico de las primeras semanas: cómo ponerse las lentillas por primera vez. Hoy en Terapia Visual os vamos a dar los consejos más prácticos a la hora de ponerse las lentillas. ¡Tomad nota!

Dormir con las lentillas puestas

Acostarse sin haber retirado las lentes de contacto tradicionales del ojo es uno de los errores más comunes. Por eso os recomendamos que dejéis la pereza de lado para evitar hacer sufrir la córnea. Cuando duermes con las lentillas puestas, evitas que esta membrana reciba el oxígeno necesario. Además, al cerrar los párpados, se incrementa este efecto barrera y pueden aparecer irritaciones o infecciones como la queratitis.

Guardarlas en otro Líquido

Son muchas las ocasiones en las que no tenemos el estuche para guardar las lentillas a mano o nos hemos olvidado la solución líquida. En este caso, evita utilizar agua, saliva o cualquier otra sustancia que no sea específica para el cuidado de las lentillas. No sólo puede contener cientos de bacterias, sino que incluso puede suceder que después ni siquiera sea posible volver a colocar las lentes en el ojo.

No descuidar la Higiene

Es importante tener bien presente una serie de cuidados:

  • Hay que prestar atención a cualquier agente externo que pueda contaminar las lentillas como el maquillaje, delineador de ojos, cremas, rímel, etc. Lo recomendable es utilizar estos productos una vez las lentillas estén colocadas.
  • También es importante tomar precauciones con el estuche donde se guardan. Es preferible que éste se encuentre siempre en una superficie lisa para evitar que agentes contaminantes puedan depositarse dentro de manera accidental. En ocasiones, puede suceder que la solución líquida que contiene se cristalice, llegando a dañar la lentilla. Para impedir que esto suceda, enjuagarlo regularmente con agua y dejarlo secar boca abajo, es la mejor opción. Además, los estuches deben ser reemplazados periódicamente.
  • Recuerda que las soluciones líquidas para lentillas suelen tener una duración máxima de tres meses una vez abiertas. Deberás sustituirlas 4-5 veces al año.

CONSEJOS ANTES DE PONERTE LAS LENTILLAS

  • Lávate bien las manos y sécalas antes de manipularlas. Es la mejor manera de evitar cualquier infección.
  • No te pongas tus lentes de contacto nada más levantarte. Según los expertos en salud visual, lo más recomendable es permitir que el ojo se adapte a la luz unos minutos antes de utilizarlas.
  • Evita ponértelas aquellos días en los que hayas dormido muy poco. Es importante que los ojos estén descansados.
  • No intentes alargar la vida útil de las lentillas. Las lentes de contacto tradicionales tienen una fecha de caducidad. Esto significa que cada lente dispone de una serie de poros que permiten transpirar el ojo. Pasado este tiempo, estos poros se van cerrando y utilizar las lentillas cuando esto sucede puede acarrear consecuencias graves para la salud visual.

TRUCOS PARA PONERTE BIEN LAS LENTILLAS

  1. Empieza siempre por el mismo ojo. Es la mejor manera de evitar que te equivoques con la graduación.
  2. Coloca las lentillas cuando la lubricación del ojo sea la adecuada. Si está demasiado seco, utiliza lágrima artificial o vuelve a introducir la lente en la solución líquida.
  3. Abre el párpado con los dedos. Coloca la lentilla en el dedo índice de la mano que te resulte más cómoda y con el dedo corazón, baja el párpado inferior. Con el dedo índice de la mano contraria, abre el párpado superior desde la base de las pestañas (no desde la ceja). De esta manera, abrirás el ojo lo suficiente para poder colocar la lentilla de forma correcta. Para poner cada lentilla, mira hacia arriba mientras la vas acercando con el dedo y la colocas en la córnea. Luego, solo tendrás que ir soltando tus párpados con cuidado y cerrar el ojo mientras le das tiempo para que se quede en el lugar correcto.