La cirugía de cataratas es hoy en día una de las más habituales en los quirófanos de oftalmología y ,en la gran mayoría de los casos, el resultado de la intervención es excelente, pero… ¿qué ocurre cuando no todo va bien?

En este articulo te vamos a explicar las consecuencias no deseadas que pueden acontecer después de una intervención de cataratas. Vamos a centrarnos en las consecuencias visuales funcionales, dejando al margen las consecuencias a nivel de estructura o patologías posteriores a la cirugía, dado que no son nuestra especialidad.

 

BAJA AGUDEZA VISUAL

La agudeza visual es la capacidad de percepción de los detalles. Las cataratas suelen reducir la agudeza visual del paciente, agudeza que se espera recuperar tras la intervención, pero en ocasiones, y por diferentes causas, esto no es así. Las causas más frecuentes son:

  • Opacidad de la cápsula posterior

Consiste en una opacificación de la cápsula del cristalino secundaria a la cirugía. En el caso de la opacidad de la cápsula posterior, a veces es necesaria la eliminación de dicha cápsula con láser. Los resultados suelen ser buenos y el paciente vuelve a ver bien en pocas horas.

  • Refracción necesaria en gafas

Es importante destacar que este caso es el más habitual, es decir, el paciente necesitará llevar gafas de lejos o de cerca y eso afortunadamente es fácil de solucionar. Algunos pacientes entran en quirófano pensando que después de una cirugía de cataratas no necesitarán llevar gafas, y hay que decir que esto no es así. La mayor parte de las lentes intraoculares implantadas hoy en día son monofocales, es decir, en el mejor de los casos el resultado será que no se necesitarán gafas para ver lejos, pero para ver de cerca serán siempre imprescindibles. Esto además dependerá de las circunstancias iniciales de paciente, por ejemplo, si el paciente tenía un astigmatismo alto, seguramente deberá seguir usando gafas después de la intervención.

 

VISIÓN INESTABLE O DOBLE

Ocurre cuando el paciente nota incomodidad o inestabilidad en su visión, llegando incluso a poder padecer visión doble. La causa más frecuente es la dislocación de la lente intraocular. Consiste en un desplazamiento o inclinación de la lente que se coloca dentro del ojo para sustituir el cristalino del paciente.

Las consecuencias visuales pueden ser desde leves a importantes, llegando incluso a la diplopía (visión doble). ¿Has probado alguna vez a inclinarte las gafas? Pruébalo y tendrás una idea de lo que es una dislocación de lentes intraocular. Molesta, ¿verdad?

En el caso de un desplazamiento o inclinación moderado en el que la visión es doble de manera intermitente, la Terapia Visual puede ayudar a restablecer las condiciones de visión de los pacientes. Si este es tu caso, pregúntanos cómo AQUÍ.

 

FOTOFOBIA

Consiste en una hipersensibilidad a la luz solar. A veces, se realiza la intervención cuando las cataratas están ya muy avanzadas. En estos casos, será necesario que el paciente use gafas de sol para protegerse cuando esté al aire libre.

 

Como ves, estas son algunas de las consecuencias visuales no deseadas de una intervención de cataratas. La mayoría se solucionan fácilmente con gafas o Terapia Visual. Algunos de los casos podrían preverse con un buen estudio de optometría que ayudaría a predecir el resultado de la intervención.

Si estás interesado consúltanos y resolveremos tus dudas.

 

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Optometrista Comportamental.