La ambliopía o comúnmente llamada “ojo vago” puede tratarse de diferentes formas. Realmente el tratamiento más extendido o que quizá los padres más conocen es el tratamiento a través del parche, es decir, de la oclusión total. Se trata de intentar que el ojo bueno no reciba absolutamente nada de luz, para que el ojo malo pueda intentar ver bien y por tanto gane esa agudeza visual que va a permitir ver los detalles.

Sin embargo la optometría comportamental, no contempla esta opción para el ojo vago, sino que plantean otros tratamientos para que los dos ojos puedan trabajar de manera conjunta.

Ejercicios visuales para tratar la ambliopía

La optometría opta por un tratamiento distinto a la oftalmología referente al ojo vago. Los optometristas opinamos que si se tapa un ojo el cerebro en ningún momento está aprendiendo a trabajar con los dos ojos.

Para nosotros existe otros tipos de tratamientos, entre ellos podemos destacar:

– La terapia visual, que empieza a conocerse cada vez más, en la que se intenta evaluar cual es el origen del ojo vago o cuales son las habilidades que están reducidas para poder llevar a cabo un tratamiento más personalizado. Lo que se realizan son ejercicios visuales dedicados a mejorar la habilidad de enfocar del ojo malo para después pasar a mejorar la coordinación binocular y el resto de habilidades.

Fototerapia Syntonic, Es un tratamiento visual optométrico que emplea la aplicación de luz a través de unos filtros coloreados con unas frecuencias específicas. Estimula la bioquímica del cerebro, a través del sistema visual. El optometrista realiza un estudio inicial en el que incluye un campo visual para cada ojo, valorando el equilibrio del Sistema Visual Focal (enfoque, acomodación) y el Sistema Visual Periférico (sistema binocular) y como consecuencia de este equilibrio, el porcentaje de campo visual receptivo usado. En base a los resultados decide el tratamiento adecuado para cada caso.

 Lentes de contacto: en caso de que el problema no sea el enfoque sino que el problema esté en que la graduación de ambos ojos es muy diferente, al final el cerebro lo que intenta es unir esas dos imágenes. Si una imagen es claramente de una calidad inferior a la otra, el cerebro va a quedarse sólo con la imagen buena con lo cual es muy posible que ese ojo malo vaya creciendo cada vez más. Los optometristas comportamentales somos partidarios del uso de lentes de contacto frente a las gafas en estos casos. Entendemos que la lente de contacto no es un simple método estético sino que es un tratamiento, y como tal, hay que valorar cuales son los beneficios que nos va a proporcionar y si existe algún tipo de contraindicación. Por lo tanto, además de los ejercicios con los ojos, las lentes de contacto serían, otro método de tratamiento.

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Optometrista Comportamental.
Audioprotesista.
Terapeuta TMR.
Terapeuta TOMATIS.