A punto de acabar el colegio y muchos niños en edad escolar han dado sus primeros pasos en la lectura. Para lograrlo con éxito, el niño utiliza su sistema visual para transportar al cerebro toda la información leída, que será interpretada y analizada. El primer eslabón, por tanto, en esta cadena de aprendizaje es ver bien: no tener problemas visuales. Una buena visión binocular puede ser clave entre el éxito y el fracaso escolar.

“El 30% de los escolares sufre disfunciones visuales que pueden conducir a problemas en el aprendizaje”, afirma Juan Carlos Martínez Moral, presidente del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas. “Además, los problemas binoculares, como ambliopías y estrabismos, pueden dar lugar a fatiga visual, malestar y afectan considerablemente a la eficacia de la lectura y el aprendizaje de los escolares”.

El tratamiento específico resulta más eficaz cuanto más joven es la persona. Para detectar estos problemas visuales, los especialistas recomiendan:

-Prestar atención a si el niño se acerca mucho a los libros o a la televisión.

-Observar si tiene distracción continuada al leer y baja comprensión de lo leído.

-Valorar si el niño se fatiga cuando está sometido a estímulos visuales.

-Valorar si tiene mala escritura a mano.

-Preguntar al niño si tiene visión borrosa, tanto de lejos como de cerca. Fijarse en si entorna los ojos para mirar o fijarse en detalles lejanos.

-Observar si adopta posiciones de tortícolis (cuello torcido) cuando lee o hace los deberes, que a la larga pueden manifestarse como dolores de cuello o espalda, e incluso cronificarse.

-Estar atento a los síntomas de la astenopía (visión borrosa, fatiga visual y dolor de cabeza).

-La hiperactividad durante la clase puede ser también un signo de mala visión.

-Prestar atención a si el niño invierte las letras o los números, o presenta bajo rendimiento escolar.

Para garantizar el aprendizaje, se recomienda realizar revisiones visuales periódicas a edades tempranas, con el objetivo de descartar defectos refractivos como la miopía, hipermetropía, astigmatismo. Pero fundamentalmente se debe examinar si el niño tiene disfunciones binoculares, que influye mucho en el retraso escolar. “Un problema de aprendizaje relacionado con la visión puede deberse a cualquier disfunción visual que repercuta en la lectura. Hay que tener en cuenta que las disfunciones binoculares incapacitan al escolar para fusionar las imágenes del ojo derecho e izquierdo y obtener una imagen única y tridimensional, por lo que esta disfunción puede dar lugar a fatiga visual, malestar y afecta considerablemente a la eficacia de la lectura y el aprendizaje”, prosigue Martínez Moral. Se calcula los problemas visuales son responsables del 30% del fracaso escolar.

En nuestra consulta podemos evaluar tu visión binocular para detectar problemas que influyan en tu rendimiento lector.

Optometrista Comportamental.
Audioprotesista.
Terapeuta TMR.
Terapeuta TOMATIS.