Confundir la izquierda con la derecha, la falta de equilibrio o una mala coordinación a la hora de hacer deporte o atarse los zapatos son señales que nos alertan de un posible problema de percepción visual.

El 90 por ciento de los casos no están diagnosticados, lo cual puede comportar serios problemas de aprendizaje y desarrollo en todos los ámbitos de su día a día.

Con la Terapia Visual le enseñamos a ver. ¿Cómo? Con un programa de ejercicios personalizados que buscará el máximo rendimiento de sus habilidades visuales y del procesamiento de la información visual, integrando el sistema visual con el sistema auditivo, propioceptivo y motor.

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