¿Qué es una audiometría?

Los niveles de hipoacusia o de pérdida de la audición pueden medirse mediante la realización de una audiometría.

La audiometría tonal es la prueba que nos permite evaluar el funcionamiento del sistema auditivo y nos revela si la audición está alterada en la parte de la transmisión del sonido o en la parte más relacionada con el sistema nervioso, lo que ayuda a definir el tratamiento a seguir.

La audiometría se suele llevar a cabo en una cabina audiométrica o habitación acondicionada acústicamente. Sus paredes deben estar cubiertas por materiales que absorben el sonido para reducir la reflexión del sonido y las ondas estacionarias.

El audiograma es una ilustración gráfica de los resultados obtenidos durante la prueba de audición o audiometría. Se trata de un gráfico que muestra los umbrales de audición de una persona en relación a la audición normal media. En una audiometría, se expresan los umbrales de audición en decibelios de nivel de audición (dB de HL), que tienen como referencia la curva del umbral de audición normal (0dB). Una persona cuyos umbrales tengan un valor mayor que 25 dB tiene una pérdida de audición. Hay diferentes grados de pérdida auditiva y se clasifican del siguiente modo:

La habilidad de oír y entender es esencial para la comunicación con las personas que nos rodean y, en el caso de los niños, para el aprendizaje. Por eso, en algunos casos, la audiometría tonal se complementa con la audiometría vocal, que permite conocer la existencia de alteraciones de la discriminación del habla. Las dos mediciones para evaluar la inteligibilidad del habla son:

  • Medición del umbral de percepción del habla
    Evalúa cuál es el nivel más bajo en el que una persona puede identificar y repetir el 50% de palabras de una lista que se le presenta a través de auriculares.
  • Medición del reconocimiento del habla
    Evalúa el porcentaje de palabras que una persona puede repetir a un nivel sonoro claramente audible.