Audición y Aprendizaje

¿Imaginan a un niño que es incapaz de discriminar el sonido ambiente de un aula de la voz de la profesora? En una situación normal, somos capaces de focalizar la atención en una fuente de sonido y “silenciar” el resto de sonidos que tenemos en el ambiente. Este es un ejemplo de cómo un problema de procesamiento auditivo influye en la capacidad de aprendizaje.

Para la obtención de un buen rendimiento escolar es necesario tener un correcto procesamiento de la información auditiva. Existen métodos que permiten hacer una reeducación del sistema auditivo y corregir problemas que suponen una dificultad en el aprendizaje. Cuando se sospecha de la presencia de un problema, debe hacerse una buena evaluación del sistema auditivo, para poder diseñar después la terapia adecuada en cada caso.